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samedi 25 décembre 2010

Revue hebdomadaire INDIO GRIS Nº 463 - jeudi 23 de decembre - Année 2010 (traduction)

             VOUS SAVIEZ ?

    - Que l'identification avec un autre être vivant est ce qui permet que le propre corps trouve son lieu. Chez le malade psychosomatique ce qui échoue c'est quelque chose qui a à voir avec ce processus primaire d'identification.
    - Que la médecine psychosomatique met en contact la psychanalyse et la médecine. Elle établit une nouvelle conception de la maladie où est montré l'interaction du corps et de l'esprit.
    - Que le corps, en plus de corps biologique, est aussi la scène sur laquelle se représente le psychisme humain et doit être pris en compte à l'heure de lire les processus de devenir malade.
    - Que la peau est un “organe d'expression” qui réagit de façon directe aux processus inconscients, d'une manière spécifique moyennant les allergies ou des maladies de peau, qui à travers elle nous parlent, au-delà du contrôle conscient.
    - Que les connaissances générales sur le processus ulcéreux ont évolué jusqu'à être considéré aujourd'hui comme une maladie psychosomatique.
    - Que quand un enfant fait pipi au lit, après avoir appris à ne pas le faire, nous voyons dans cet acte un signal de quelque chose qui ne peut pas être contrôlé et qui n'est pas que l'urine, sinon aussi une relation affective impropre de son âge, trop intense pour ce moment-là de son développement psychique.
    - Que les spécialistes considèrent que l'état d'esprit es un facteur clef dans l'apparition et le développement du cancer.
                                                                                                         Indio Gris                                                                                                                                                                                                




                                                                                   Caravane de Lumière
                                                      Peinture de Miguel Oscar Menassa      


                  

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dimanche 19 décembre 2010

Droits Humains aux États-Unis

18 décembre 2010

L'union Européenne reconnait qu'elle a perdu de l'intérêt pour les États-Unis. Mais la soumission morale est parfois plus grande que la soumission économique.

Si l'Europe ne se réveille pas, les contrats millionnaires que la Chine aurait préféré signer avec l'Europe, les États-Unis les garderont et quand le commerce se libèrera à Cuba, il sera entier aux États-Unis.

L'Europe devra sortir de sa léthargie et changer un peu sa morale.

Se rendre compte une fois pour toutes, que l'entière faute de la crise actuelle, qui est très grande, n'est pas de l'Espagne et ni même de l'Allemagne ou de la France, sinon l'étouffement des hypothèques poubelles et, de manière plus fondamentale, le marché immobilier aux États-Unis.

Vive l'Empire, bien qu'il tombe !



Psychanalyste, à la retraite en partie

Introducción Sinfónica - Gustavo Adolfo Bécquer

     

 Los extravagantes hijos de mi fantasia, duermen por los tenebrosos rincones de mi cerebro, acurrucados y desnudos, esperando en el silencio que el Arte los vista de la palabra, para poderse presentar decentes en la escena del mundo.
      Fecunda, como el leche de amor de la Miseria, y parecida a esos padres que engendran más hijos de los que pueden alimentar, mi Musa concibe y pare en el misterioso santuario de la cabeza, poblándolo de creaciones sin número, a las cuales ni mi actividad ni todos los años que me restan de vida serían suficientes a dar forma.
      Y aquí, dentro, desnudos y deformes, revueltos y barajados en indescriptible confusión, los siento a veces agitarse y vivir con una vida obscura y extraña, semejante a la de esas miríadas de gérmenes que hierven y se estremecen en una eterna incubación, dentro de las entrañas de la tierra, sin encontrar fuerzas bastantes para salir a la superficie y convertirse, al beso del sol, en flores y frutos.
      Conmigo van, destinados a morir conmigo, sin que de ellos quede otro rastro que el que deja un sueño de la medianoche, que a la mañana no puede recordarse. En algunas ocasiones, y ante esta idea terrible, se subleva en ellos el instinto de la vida, y agitándose en terrible, aunque silencioso tumulto, buscan en tropel por dónde salir a la luz de las tinieblas enque viven. Pero¡ay!, que entre el mundo de la idea y el de la forma existe un abismo, que sólo puede salvar la palabra, y la palabra, tímida y perezosa, se niega a secundar sus esfuerzos. Mudos, sombríos e impotentes, después de la lucha inútil lucha vuelven a caer en los surcos de las sendas, si cae el viento, las hojas amarillas que levantó el remolino.
      Estas sediciones de los rebeldes hijos de la imaginación explican algunas de mis fiebres; ellas son la causa, desconocida para la ciencia, de mis exaltaciones y mis abatimientos. Y así, aunque mal, vengo viviendo hasta aquí, paseando por entre la indiferente multitud esta silenciosa tempestad de mi cabeza. Así vengo viviendo; pero todas las cosas tienen un término, y a éstas hay que ponerles punto.
      El Insomnio y la Fantasía siguen procreando en monstruoso maridaje. Sus creaciones, apretadas ya como las raquíticas plantas de vivero, pugnan por dilatar su fantástica existencia, disputándose los átomos de la memoria como el escaso jugo de una tierra estéril. Necesario es abrir paso a las aguas más profundas, que acabarán por romper el dique, diariamente aumentadas por un manantial vivo.
      ¡Andad, pues; andad y vivid con la única vida que puedo daros! Mi inteligencia os nutrirá lo suficiente para que seáis palpables. Os vestirá aunque sea de harapos, lo bastante para que no avergüence vuestra desnudez. Yo quisiera forjar para cada uno de vosotros una maravillosa estrofa tejida de frases exquisitas, en la que os pudierais envolver con orgullo, como en um manto de púrpura. Yo quisiera poder cincelar la forma que ha de conteneros, como se cincela el vaso de oro que ha de guardar un preciado perfume. ¡Más es imposible?
      No obstante, necesito descansar; necesito, del mismo modo que se sangra el cuerpo por cuyas hinchadas venas se precipita la sangra con pletórico empuje, desahogar el cuerpo, insuficiente a contener tantos absurdos.
      Quedad, pues consignados aquí, como la estela nebulosa que señala el paso de un desconocido cometa; como los átomos dispersos de un mundo en embrión que aventa por el aire la muerte antes que su Creador haya podido pronunciar el Fiat Lux que separa la claridad de las sombras.
      No quiero que en mis noches sin sueño volvaís a pasar por delante de mis ojos, en extravagante procesión, pidiéndome con gestos y contorsiones que os saque a la vida de la realidad, del limbo en que vivís semejantes a fantasmas sin consistensia. No quiero que al romperse esta arpa vieja y cascada ya se pierdan, a la vez que el instrumento, las ignoradas notas que contenía. Deseo ocuparme un poco del mundo que me rodea, pudiendo, una vez vacío, apartar los ojos de este mundo que llevo dentro de la cabeza. El sentido común, que es la barera de los sueños, comienza a flaquear, y las gentes de diversos campos se mezclan y se confunden. Me cuesta trabajo saber qué cosas he soñado y cuáles me han sucedido; mis afectos se reparten entre fantasmas de la imaginación y personajes reales; mi memoria clasifica revueltos nombres y fechas de mujeres y días que no han existido sino en mi mente. Preciso es acabar arrojandos de la cabeza de una vez para siempre.
      Si morir es dormir, quiero dormir en paz en la noche de la Muerte, sin que vengáis a ser mi pesadilla, maldiciéndome por haberos condenado a la nada antes de haber nacido. Id, pues, al mundo, a cuyo contacto fuisteis y quedad en él como el eco que encontraron en un alma que pasó por la tierra sus alegrías y sus dolores, sus esperanzas y sus luchas.
      Tal vez muy pronto tendré que hacer la maleta para el gran viaje; de una hora a otra puede desligarse el espíritu de la materia para remontarse a regiones más puras. No quiero, cuando esto suceda, llevar conmigo, como el abigarrado equipaje de un saltimbanqui, el tesoro de oropeles y guiñapos que ha ido acumulando la fantasia en los desvanes del cerebro. 

Gustavo Adolfo Bécquer - "Rimas y leyendas"